Jugend forscht 2018

Das Colegio Peruano Alemán – Deutsche Schule Alexander von Humboldt Lima nahm im Februar 2018 erstmals mit einem Projekt am Wettbewerb "Jugend forscht“ teil. "Jugend forscht“ ist der größte europäische Jugendwettbewerb im Bereich Naturwissenschaften und Technik für Schüler von 15 bis 21 Jahren.

Die beiden Schülerinnen Alexandra Castro (17) und Cristina Rothgiesser (17) hatten ein Verfahren und die entsprechende Apparatur entwickelt, um den Lichtschutzfaktor (LSF) einer Sonnencreme zu bestimmen. Das Innovative an ihrer schonenden Methode liegt in der Tatsache begründet, dass der LSF normalerweise in vivo an Testpersonen ermittelt wird, die sich der gefährlichen UV-Strahlung aussetzen müssen. Von der ersten Idee bis zum fertig ausgearbeiteten Projekt verbrachten die beiden Jungforscherinnen ein halbes Jahr lang viele Stunden im Biologielabor der Deutschen Schule. Als kurz vor den Sommerferien endlich die ersehnten Messergebnisse vorlagen und die schriftliche Ausarbeitung des Projektes in Deutschland eingereicht war, durften sich die beiden Teilnehmerinnen Mitte Februar auf den Weg zum 10.680 Kilometer entfernten Austragungsort des Wettbewerbs im Nordschwarzwald machen. Spätestens bei der Siegerehrung am zweiten Tag des Wettbewerbs stand fest, dass sich der weite Weg gelohnt hatte: Das Projekt wurde mit dem 2. Preis im Fachbereich Physik sowie dem Sonderpreis Umwelttechnik, den das Bundesamt für Umwelt sponsert, ausgezeichnet. Die beiden Abiturientinnen hoffen nun, dass aus ihrer erfolgreichen Teilnahme eine neue "Jugend forscht“-Tradition am Colegio Alexander von Humboldt erwachsen wird.

Susanne Zollner

– Dos alumnas de Lima y su éxito en Nordschwarzwald –

El 22 y 23 de febrero, tuvimos la oportunidad de participar en la competencia regional “Jugend forscht” en Altensteig. “Jugend forscht” es la competencia de ciencias más grande de Europa, en la cual pueden participar alumnos de entre 15 y 21 años.

Para el proyecto, creamos un procedimiento y el aparato correspondiente para determinar el factor de protectores solares. Uno de los temas más relevantes del proyecto es que, actualmente, la protección se determina directamente en las personas, sometiéndolas así a radiación ultravioleta; el nuevo procedimiento podría significar una mejor forma de determinarlo. Invertimos varias horas cada semana durante medio año trabajando en el laboratorio de biología. En diciembre, poco antes de las vacaciones, ya teníamos los resultados necesarios y pudimos comenzar con el informe escrito que teníamos que entregar a mediados de enero.

En febrero, llegó, por fin, el momento de viajar. El vuelo en avión hasta Frankfurt resultó tranquilo; después, tuvimos que tomar trenes y buses para llegar a Altensteig en Nordschwarzwald. El viaje duró como 20 horas y cuando, por fin, llegamos, los organizadores nos recibieron y nos invitaron a cenar, emocionados, por el hecho de que veníamos de tan lejos.

Durante el primer día de la competencia, las actividades comenzaron temprano por la mañana. Por lo tanto, nos recogieron temprano del hotel para llevarnos al lugar donde teníamos que preparar nuestro puesto. Después de un par de horas, nos tocó hacer la primera exposición frente a algunos de los jurados, quienes eran expertos en física y nos plantearon distintas preguntas. Después de esto, nos quedó la duda de si los habíamos podido convencer.

Finalmente, tuvimos tiempo de observar los demás proyectos, los cuales eran definitivamente muy buenos. Por la noche, tuvimos la oportunidad de visitar la central de la empresa Boysen, el principal sponsor de la competencia. Nos sorprendió confirmar que una firma internacional de sistemas de escape de autos tenga su sede en una ciudad tan pequeña. La visita nos pareció interesante y, luego, asistimos a una cena con los otros participantes, los jurados, los organizadores e incluso el alcalde de la ciudad.

Durante el segundo día del evento, se presentaron los proyectos para otras personas y la prensa; además de la sesión de feedback de los jurados. En la tarde, se realizó, finalmente, la premiación. Cuando llamaron al tercer puesto de la categoría de física, comenzó a crecer la expectativa, ¿en verdad podríamos obtener un premio? Y después, nos llamaron: el segundo lugar era para Lima-Perú, para nuestro colegio. Pero eso no era todo; también ganamos el premio de técnica ecológica que la oficina federal del medio ambiente ofreció.

Este viaje constituye, definitivamente, una experiencia que nunca olvidaremos, porque aprendimos mucho y pudimos conocer a muchas personas. Esperamos que esta experiencia se pueda repetir y, a los próximos participantes, les deseamos mucha suerte y diversión al experimentar.

Alexandra Castro, 12.1 y

Cristina Rothgiesser, 12.2